Es difícil estar entre dos personas que uno ama y no saber a quién dar la razón, entre dos amores o dos lealtades. Toda decisión justa deber ser “una”. En hechos 27:38 San Pablo navegaba junto a otros hacia Roma, zozobrando la nave al atravesar entre dos aguas; advertido por Dios lograron salvarse milagrosamente, porque no era su hora y debía llegar a Roma. Media justicia es una injusticia y dos decisiones es una indecisión. Para llegar a “Roma” con la ayuda de Dios deberemos optar por buscar el lado correcto sobre el conveniente, el íntegro sobre el lógico y lo justo por encima de lo aprobado. Puede que como Moisés vivas hoy un gran dilema, pero recuerda, siempre que estés “en dos aguas” Dios te abrirá un camino.