Dios está en control, hará prosperar su buena voluntad sobre ti pese a argumentos, decisiones e intervenciones humanas. ¿Acaso no ha prometido estar contigo cada día de tu vida? Como la luna a la noche, no te deja, su amor es seguridad, su amistad es fidelidad. ¡Paz! Deja que tu corazón se alinee como la rama al viento, que el perfume de tu confianza llegue como alabanza a Dios; que hermosos son los hijos que recuestan sus hombros, cierran sus ojos y desnudan su alma en el pecho de su Padre celestial. ¡Acomódate y recuerda que ni duerme, ni se cansa, ni dormita el que te guarda! Cuando el amanecer abra sus valijas te sorprenderás de cómo el Todopoderoso, el alto y sublime, ha cuidado de ti, ¡tu paz prevalecerá!
Son para ti, la que dice que nunca estoy, pues si me voy es porque te quedas con Dios...
lunes, 20 de febrero de 2017
viernes, 4 de noviembre de 2016
¡Cuida de ti!
Dios está en control, hará prosperar su buena voluntad sobre ti pese a argumentos, decisiones e intervenciones humanas. ¿Acaso no ha prometido estar contigo cada día de tu vida? Como la luna a la noche, no te deja, su amor es seguridad, su amistad es fidelidad. Paz, deja que tu corazón se alinee como la rama al viento, que el perfume de tu confianza llegue como alabanza a Dios: ¡qué hermosos son los hijos que recuestan sus hombros, cierran sus ojos y desnudan su alma en el pecho de su Padre celestial!
Acomódate y recuerda que ni duerme, ni se cansa, ni dormita el que te guarda. Cuando el amanecer abra sus valijas te sorprenderás de cómo el Todopoderoso, el alto y sublime, ha cuidado de ti. ¡Tu paz prevalecerá!
jueves, 3 de diciembre de 2015
¡Cuida de ti!
Dios está en control, hará prosperar su buena voluntad sobre ti pese a argumentos, decisiones e intervenciones humanas. ¿Acaso no ha prometido estar contigo cada día de tu vida? Como la luna a la noche, no te deja, su amor es seguridad, su amistad es fidelidad.
¡Paz! Deja que tu corazón se alinee como la rama al viento, que el perfume de tu confianza llegue como alabanza a Dios; que hermosos son los hijos que recuestan sus hombros, cierran sus ojos y desnudan su alma en el pecho de su Padre celestial.
¡Acomódate y recuerda que ni duerme, ni se cansa ni dormita el que te guarda! Cuando el amanecer abra sus valijas te sorprenderás de como el Todopoderoso, el alto y sublime, ha cuidado de ti, ¡tu paz prevalecerá!