Llegar a cierto tope que no alcanzaría ni estudiando, me tomó 20 años de obediencia. La decisión de sostenerme creyendo, determinó que finalmente Dios me develara su plan con especificaciones. Reconocí que darle la razón es la vía más corta al éxito. Cuán insondables son sus caminos, estrechos, solitarios, desconcertantes, pero siempre acertados. No están marcados en renombrados mapas ni se hacen siguiendo rastros humanos, son rutas de fe a la medida, registradas en los cuadrantes de su propósito, visibles entre las latitudes de la convicción y protegidos por la sangre de quien compró los derechos de viabilidad. Quienes caminan distancias miden el tiempo, quienes andan sobre las aguas calculan riesgos, pero quienes van hacia propósitos miden las recompensas. El éxito siempre está a la distancia de una sabia decisión.
Son para ti, la que dice que nunca estoy, pues si me voy es porque te quedas con Dios...
martes, 28 de febrero de 2017
martes, 3 de mayo de 2016
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Leyendo Job 8:7, encuentras el sabio consejo de nunca menospreciar los principios pequeños. Esta lectura dice: “Aunque tu principio haya sido insignificante, con todo, tu final aumentará sobremanera” ¿Puedes creerlo? Esforzarse y creer contra pronósticos es la primera razón para agradar a Dios y obtener grandes recompensas; nada terminará bien sin por lo menos comenzar, primero tienes que emprender la marcha para entrar al camino que Dios te ha invitado a proseguir. Comenzar significa romper la barrera de la inercia, ingresar a la comunidad de los atrevidos y barrer con el temor. Todos nosotros, grandes o pequeños, novatos o veteranos, experimentamos la misma cantidad de temor, la diferencia la hacen quienes por fe ven el final desde el principio y con flamante seguridad le sonríen.
jueves, 25 de diciembre de 2014
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Leyendo Job 8:7, encuentras el sabio consejo de nunca menospreciar los principios pequeños. Esta lectura dice: “Aunque tu principio haya sido insignificante, con todo, tu final aumentará sobremanera”. ¿Puedes creerlo? Esforzarse y creer contra pronósticos es la primera razón para agradar a Dios y obtener grandes recompensas; nada terminará bien sin por lo menos comenzar. Primero tienes que emprender la marcha para entrar al camino que Dios te ha invitado a proseguir. Comenzar significa romper la barrera de la inercia, ingresar a la comunidad de los atrevidos y barrer con el temor. Todos nosotros, grandes o pequeños, novatos o veteranos, experimentamos la misma cantidad de temor, la diferencia la hacen quienes por fe ven el final desde el principio y con flamante seguridad le sonríen. l
jueves, 9 de enero de 2014
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Leyendo Job 8:7, encuentras el sabio consejo de nunca menospreciar los principios pequeños. Esta lectura dice: “Aunque tu principio haya sido insignificante, con todo, tu final aumentará sobremanera” ¿Puedes creerlo? Esforzarse y creer contra pronósticos es la primera razón para agradar a Dios y obtener grandes recompensas; nada terminará bien sin por lo menos comenzar, primero tienes que emprender la marcha para entrar al camino que Dios te ha invitado a proseguir. Comenzar significa romper la barrera de la inercia, ingresar a la comunidad de los atrevidos y barrer con el temor. Todos nosotros, grandes o pequeños, novatos o veteranos, experimentamos la misma cantidad de temor, la diferencia la hacen quienes por fe ven el final desde el principio y con flamante seguridad le sonríen.