Un corazón puede ser tan inhóspito como un desierto y tan peligroso como la profundidad de la selva. Los caminos que lo entrelazan con la vida son caminos donde sólo los que tienen identidad, auto respeto y coraje logran atravesarlos. Salir ilesos es posible, pero no fácil. Si tu dolor, el rechazo o la soledad se han adherido a tu identidad, eres presa fácil. El placer de la aventura solo te dará alivio, jamás plenitud o felicidad. Sólo quienes aman verdaderamente la vida, conocen su propósito y tienen muy claro el norte, resistirán y saldrán adelante. Enfoquémonos en la confianza y obediencia a Dios, no aquella que nace del temor, sino que depende del abandono en Su amorosa voluntad, siempre buena, agradable y perfecta!
Son para ti, la que dice que nunca estoy, pues si me voy es porque te quedas con Dios...
jueves, 18 de agosto de 2016
martes, 30 de junio de 2015
¡Enfoquémonos!
Un corazón puede ser tan inhóspito como un desierto y tan peligroso como la profundidad de la selva. Los caminos que lo entrelazan con la vida son caminos donde sólo los que tienen identidad, auto respeto y coraje logran atravesarlos. Salir ilesos es posible, pero no fácil. Si tu dolor, el rechazo o la soledad se han adherido a tu identidad, eres presa fácil. El placer de la aventura solo te dará alivio, jamás plenitud o felicidad. Sólo quienes aman verdaderamente la vida conocen su propósito y tienen muy claro el norte, resistirán y saldrán adelante.
Enfoquémonos en la confianza y obediencia a Dios, no aquella que nace del temor, sino que depende del abandono en Su amorosa voluntad, siempre buena, agradable y perfecta.
domingo, 2 de febrero de 2014
¡Enfoquémonos!
Un corazón puede ser tan inhóspito como un desierto y tan peligroso como la profundidad de la selva. Los caminos que lo entrelazan con la vida son caminos donde sólo los que tienen identidad, auto respeto y coraje logran atravesarlos. Salir ilesos es posible, pero no fácil. Si tu dolor, el rechazo o la soledad se han adherido a tu identidad, eres presa fácil. El placer de la aventura solo te dará alivio, jamás plenitud o felicidad. Sólo quienes aman verdaderamente la vida, conocen su propósito y tienen muy claro el norte, resistirán y saldrán adelante.
¡Enfoquémonos en la confianza y obediencia a Dios, no aquella que nace del temor, sino que depende del abandono en su amorosa voluntad, siempre buena, agradable y perfecta! l