Jesucristo consagró toda una parte del Sermón de la Montaña (Mt 6, 25-34) a enseñarnos a no vivir obsesionados por el futuro y a confiar en su Providencia. Podemos ser dichosos si sabemos sacar partido al instante cuando se nos presenta. Algunos, sorprendidos por la ventura en pleno paseo, tienen esto muy claro.
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El afán y la Ansiedad
(Mt 6, 25-34)
25 Por del tanto os digo: No os afanéis porción Vuestra vida, Qué habeis de comer o QUÉ habeis de beber, ni porción Vuestro Cuerpo, Qué habeis de vestir. ¿No es la Vida Mas que el Alimento, y El Cuerpo Mas que el vestido?
26 Mirad las aves del cielo, Que no siembran, ni Siegan, ni recogen en graneros; y Vuestro Padre celestial las Alimenta. ¿No valéis vosotros Mucho Más Que Ellas?
27 ¿Y QUIÉN de vosotros podra, POR Mucho Que se Afane, ESQUEMA Añadir un su estatura sin codo?
28 Y porción el vestido, ¿Por Qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, Como Crecen: no trabajan ni Hilan;
29 Pero os digo, Que ni aun del Salomón con Toda Su gloria ASI COMO SE vistió uno de Ellos.
30 Y si la hierba del campo Que Hoy es, y mañana sí echa en el horno, Dios la viste asi, ¿no hara Mucho Mas a vosotros, hombres de POCA fe?
31 No os afanéis, Pues, diciendo: ¿Que comeremos, beberemos o QUÉ, QUÉ o vestiremos?
32 Porqué los gentiles Buscan TODAS ESTAS Cosas, Pero Vuestro Padre celestial SABE Que teneis necesidad de TODAS ESTAS Cosas.
33 Mas buscad primeramente El Reino de Dios y Su justicia, año TODAS ESTAS COSAS os seran añadidas.
34 Que asi, no os afanéis por El Día de Mañana, PORQUE El Día de Mañana traerá su afán. Basta a cada dia sU mal Propio.
Son para ti, la que dice que nunca estoy, pues si me voy es porque te quedas con Dios...
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martes, 15 de octubre de 2013
miércoles, 7 de agosto de 2013
El amor verdadero no será prisionero
«¡Seré libre, cuando salga de mis exámenes!», piensa un
estudiante. «¡Qué libre me sentiré cuando haya pagado mi tarjeta de crédito!»,
piensa otro. Así, cada uno piensa que su libertad depende de factores externos
a sí mismo. Algunos consideran que para ser libre sería necesario deshacerse de
las obligaciones sociales, financieras e incluso morales. Si esta es tu
situación deberías pensar 2 veces antes de firmar cualquier tipo de contrato,
por servicios, como telefonías, cable tv y otros, pues según expertos esos contratos
solo benefician a la empresa garantizándose el pago mensual, cobros de moras,
intereses, aun si sus servicios no son óptimos.
Por otro lado, si bien es cierto que existen situaciones de
las cuales es necesario liberarse, como escribió el apóstol Pablo, en 1
Corintios 7:21 “Si puedes hacerte libre,
procúralo más”. Sin embargo, aun si todo lo que pensamos que es un freno a
nuestra vida desapareciera, esto no garantizaría que hallaríamos lo que
aspiramos, porque la libertad, en el sentido más profundo del término,
concierne nuestra vida interior.
Podemos sentirnos prisioneros en nuestro corazón. Tal vez
ahí esté el origen de nuestro problema. Nuestra falta de libertad puede venir
por ejemplo de una falta de amor. Nuestro corazón puede ser prisionero de su
egoísmo o de sus miedos y a menudo está obsesionado con la búsqueda de bienes
materiales.
“El que se apresura a enriquecerse no será sin culpa” Proverbios
28:20. Lo que necesitamos es cambiar interiormente.
El que sabe amar verdaderamente no se sentirá prisionero. La
verdadera libertad se descubre teniendo una relación con Dios. Él
derrama su amor en nuestros corazones mediante el Espíritu que nos dio (Romanos 5.5).
Al poner en manos de Dios, cualquier decisión, él nos ofrece la
posibilidad de creer, amar y esperar, confiados. ¡Esto es ser
libre!
A libertad fuisteis llamados.
Gálatas 5:13.
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